
Yeddah (Buna) – El Director del Departamento General de Estudios e Investigación de la Comisión de Derechos Humanos del Reino de Arabia Saudita, Su Excelencia Dr. Khalid bin Abdulrahman Al-Mansour, explicó que la categoría de jóvenes en el Reino de Arabia Saudita constituye un peso demográfico y estratégico, ya que el grupo de edad (15-34 años) representa alrededor del 36% de la población, y los menores de 36 años se estiman en alrededor de dos tercios de la población total, lo que hizo que sus temas estén entre las prioridades de Saudi Vision 2030.
Durante su participación en la tercera sesión de debate celebrada ayer, titulada “El papel de las instituciones nacionales de derechos humanos y los medios de comunicación en la protección de los derechos de los jóvenes”, como parte de los trabajos de la vigésimo sexta sesión de la Comisión Permanente Independiente de Derechos Humanos, Al-Mansour destacó que la Comisión de Derechos Humanos de Arabia Saudita desempeña un papel fundamental en la promoción y protección de los derechos de los jóvenes, a través del seguimiento de la aplicación de los sistemas y normas relacionados con los derechos humanos y las obligaciones regionales e internacionales del Reino resultantes de su adhesión a una serie de tratados pertinentes, expresando opiniones sobre los sistemas y sus proyectos, recibiendo quejas y vigilando las violaciones, y difundiendo la cultura de los derechos humanos.
El avanzado desempeño institucional de los organismos gubernamentales, a la luz de estos roles, también refleja una contribución directa al fortalecimiento del sistema de derechos humanos para todos los grupos, especialmente los jóvenes.
Durante la sesión, abordó cuatro temas interconectados para revisar algunas de las mejores prácticas que traducen las políticas nacionales en acciones prácticas para promover y proteger los derechos de la juventud. Estos temas abarcan desde el marco estratégico y el empoderamiento económico hasta la participación comunitaria y la transformación digital. El objetivo es demostrar la integración del marco legislativo con el marco institucional y los programas de implementación diseñados para empoderar a la juventud como socios en el desarrollo.
Primer eje: El marco estratégico nacional para la promoción de los derechos de los jóvenes:
Señaló que el Marco Estratégico Nacional para el Avance de los Derechos de la Juventud en el Reino de Arabia Saudita se deriva de la Visión Saudí 2030, una visión clara que se traduce en programas ejecutivos integrados e iniciativas desarrolladas en coordinación con las partes interesadas pertinentes para alcanzar sus objetivos. Estos programas se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las normas internacionales de derechos humanos, garantizando un enfoque integral basado en los derechos. La juventud es el eje central de este marco, actuando como motor del desarrollo y aliado activo para lograr un impacto sostenible. Entre las prácticas que pueden considerarse exitosas en este sentido se encuentran las siguientes:
El Programa de Desarrollo de Capacidades Humanas ayudó a brindar más de 1,3 millones de oportunidades de capacitación hasta finales del año pasado, 2024. El porcentaje de graduados que se incorporaron al mercado laboral durante seis meses aumentó al 44%, en comparación con el 13% en 2019. Además, más de 30.000 hombres y mujeres jóvenes se graduaron de programas de internado y rehabilitación vocacional, lo que se considera una mejora del derecho a la educación y al trabajo decente.
Las actividades del Programa de Transformación de la Salud, realizadas hasta finales del año pasado (2024), contribuyeron a reducir las muertes por accidentes de tránsito en un 57 % desde 2016. Este efecto es muy importante, considerando que los jóvenes son el grupo más vulnerable a los peligros viales. Esto refuerza el derecho a la vida de todos los grupos, incluidos los jóvenes, lo cual es coherente con uno de los cuatro principios en los que se basa la Convención sobre los Derechos del Niño: el principio del derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo.
El programa de vivienda también contribuyó a elevar la tasa de propiedad de vivienda a más del 65% en 2024, lo que fue respaldado por soluciones financieras flexibles dirigidas a todos los segmentos de la sociedad, incluidos los jóvenes recién empleados, además de ampliar el alcance de la vivienda de desarrollo para permitir que los jóvenes con ingresos limitados obtengan una vivienda digna, consagrando así el principio de no dejar a nadie atrás.
A través del Programa Nacional de Transformación, se lanzó el Certificado de Adaptación, cuyo objetivo es otorgar licencias para entornos laborales que favorezcan el trabajo de personas con discapacidad. En 2023, el número de establecimientos que obtuvieron el Certificado de Adaptación superó los 2600, mientras que en 2025 se duplicó, alcanzando los 5900, lo que a su vez fortalece los derechos de los jóvenes con discapacidad.
Gracias a las iniciativas del Programa de Calidad de Vida, se crearon 368.000 empleos en los sectores de la cultura, el deporte, el entretenimiento y el turismo. Además, el número de adultos que practican actividad física regularmente alcanzó el 58% en 2024.
Segundo eje: El papel de los esfuerzos legislativos e institucionales en el empoderamiento económico y del desarrollo de los jóvenes:
El empoderamiento económico y social de la juventud en el Reino de Arabia Saudita se basa en iniciativas legislativas e institucionales integradas destinadas a construir un mercado laboral justo y seguro, basado en los principios de justicia, igualdad y no discriminación. Los avances legislativos y las políticas nacionales han contribuido a alinear los objetivos de empoderamiento con las normas internacionales de derechos humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La juventud está a la vanguardia de estos esfuerzos como principal motor del crecimiento económico y la estabilidad social. Entre las prácticas exitosas en este sentido se encuentran las siguientes:
El Reino ha sido testigo de una actualización fundamental de varios sistemas relacionados con la protección de los derechos humanos en diversos ámbitos, como la Ley de Protección contra el Abuso, la Ley de Protección Infantil, la Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Ley de Protección de Datos Personales. Esto ha contribuido a establecer un marco jurídico que no solo establece normas, sino que también activa mecanismos de supervisión, rendición de cuentas y recursos efectivos, fortaleciendo así la confianza de los jóvenes en las instituciones que se esfuerzan por lograr la justicia, la igualdad y la dignidad de cada persona.
Los resultados del Barómetro de Confianza Global Edelman 2025 confirmaron el liderazgo mundial del Reino, con un 87% de confianza en el gobierno. Esto refleja el éxito de las reformas legislativas e institucionales para crear un entorno estable y atractivo, que sienta las bases para el empoderamiento profesional y económico de los jóvenes. El mercado laboral es uno de los ámbitos que más materializa los principios de justicia e igualdad, ya que el Reino alberga a más de 15 millones de trabajadores de más de 60 nacionalidades que disfrutan de sus derechos sin discriminación. El sistema laboral ha experimentado un desarrollo cualitativo que ha fortalecido estos principios, respaldado por políticas nacionales que los traducen en prácticas, lo que a su vez contribuye a la protección y promoción de los derechos humanos en general y al fortalecimiento del derecho al trabajo en particular.
Se han adoptado políticas nacionales que apoyan y habilitan a los jóvenes en el marco de su derecho al trabajo. Estas incluyen la Política Nacional para la Promoción de la Igualdad de Oportunidades y la Igualdad en el Empleo y la Ocupación, la Política Nacional para la Erradicación del Trabajo Forzoso y el Plan de Acción Nacional para la Prevención del Trabajo Infantil. Estas políticas han conformado un marco integral que fortalece las garantías del sistema laboral y establece un entorno laboral justo y seguro para todos los grupos, incluidos los jóvenes.
La participación de las mujeres en el mercado laboral ha superado el 35,5%, con una tasa de crecimiento superior al 108% desde 2017. Su participación en los campos de la tecnología y la ciberseguridad también ha ascendido al 32%, superando la media mundial, lo que refleja la expansión de las oportunidades económicas de calidad para las mujeres jóvenes.
El Fondo de Desarrollo de Recursos Humanos es uno de los facilitadores para hacer realidad el derecho de los jóvenes a un trabajo decente, ya que los datos muestran que el 88% de los beneficiarios de los programas de apoyo del Fondo siguen activos en el mercado laboral un año después de finalizado el apoyo, lo que es un fuerte indicador de estabilidad laboral.
El Fondo para el Desarrollo de Recursos Humanos (HRDF) ha puesto en marcha varios programas destinados a empoderar a los jóvenes para que logren su desarrollo profesional e ingresen al mercado laboral. Uno de estos programas es la iniciativa "Wusool", que cubre el 80 % de los costos de desplazamiento para personas con discapacidad. En 2024, el Fondo facilitó el empleo de más de 400 000 jóvenes (48 % hombres y 52 % mujeres). El Fondo también apoya a quienes buscan empleo en la obtención de certificaciones profesionales que les permitan incorporarse al mercado laboral.
– Tercer eje: Participación comunitaria y contribución a la toma de decisiones entre los jóvenes en el Reino de Arabia Saudita:
El fomento de la participación juvenil en la participación comunitaria y la toma de decisiones en Arabia Saudita se basa en un enfoque institucional participativo que busca involucrar a los jóvenes en los asuntos públicos como socios en el desarrollo y la formulación de políticas. Para lograr este objetivo se integran plataformas de diálogo, iniciativas digitales, programas de capacitación y proyectos innovadores, en consonancia con los principios de derechos humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este enfoque refleja la convicción del Reino en el papel de la juventud en la construcción de la cohesión social y la promoción de la paz y la estabilidad. Entre las prácticas exitosas en este ámbito se incluyen las siguientes:
– Lanzamiento de una plataforma de encuestas para recopilar la opinión pública de particulares, entidades gubernamentales y el sector privado sobre las regulaciones, estatutos y asuntos relacionados emitidos por organismos gubernamentales en relación con el entorno económico y de desarrollo antes de su promulgación. La plataforma sirve como herramienta para empoderar a los jóvenes, permitiéndoles participar y expresar sus opiniones sobre las políticas, regulaciones y estatutos gubernamentales, fortaleciendo así su derecho a la participación pública y consolidando la colaboración entre los organismos gubernamentales y la sociedad. La plataforma ha recibido más de 72.000 opiniones documentadas sobre más de 2.018 proyectos de regulaciones, estatutos y políticas.
– Coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos Humanos el 10 de diciembre, la Comisión de Derechos Humanos lanzó el año pasado el programa “Experto en Derechos Humanos” como una iniciativa cualitativa para empoderar a los jóvenes y a los cuadros nacionales para que contribuyan eficazmente a la promoción y protección de los derechos humanos, preparándolos y capacitándolos intelectual, hábil y prácticamente en
- Diversos campos de los derechos humanos, en colaboración con el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR).
El programa contribuye a desarrollar capacidades nacionales capaces de pasar del conocimiento teórico a la práctica efectiva y la formulación de políticas, reflejando un enfoque participativo y orientado a la inversión en capital humano, en consonancia con la Visión 2030 del Reino y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y mejorando el papel de los jóvenes como socios en la construcción de sociedades más justas y pacíficas.
Coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos Humanos de este año, la Comisión de Derechos Humanos lanzó la iniciativa "Haqthon" (Hackatón de Derechos Humanos), una práctica innovadora destinada a empoderar a los jóvenes para que participen activamente y creen soluciones. Esto se logra aprovechando las tecnologías digitales y la creatividad comunitaria para desarrollar ideas y soluciones prácticas que promuevan una cultura de derechos humanos. La iniciativa involucra a jóvenes de diversos sectores y disciplinas, y de todas las regiones del Reino, para integrar sus resultados en los planes y proyectos futuros de la Comisión. Esto refleja un enfoque participativo moderno que fortalece el papel de los jóvenes como socios en la toma de decisiones, en consonancia con el mandato de la Comisión de fomentar la concienciación sobre los derechos humanos y de conformidad con los principios fundamentales del Reino.
Las reformas regulatorias han contribuido a facilitar el establecimiento de asociaciones en general, incluidas las asociaciones de jóvenes y comunitarias, lo que ha proporcionado a los jóvenes espacios institucionales organizados para participar en iniciativas sociales, culturales, de desarrollo y voluntarias, y para mejorar su papel en el abordaje de cuestiones comunitarias, la construcción de la cohesión social y la contribución a influir positivamente en la evaluación y formulación de políticas públicas.
El Centro Rey Abdul Aziz para la Comunicación Cultural llevó a cabo más de 43 sesiones de diálogo durante 2024, incluyendo reuniones especializadas que abordaron temas relacionados con la juventud, la identidad, la convivencia y los valores compartidos. La mayoría de los asistentes a estas sesiones fueron jóvenes. Estos diálogos contribuyeron a promover una cultura de diálogo, rechazar el extremismo y establecer los valores de la paz y el entendimiento como herramientas preventivas para construir la estabilidad social.
– Cuarto eje: El papel de la transformación digital en la protección y promoción de los derechos de la juventud:
La transformación digital en Arabia Saudita representa una estrategia orientada a proteger y promover los derechos de los jóvenes, garantizando un acceso justo y equitativo a los servicios, la educación y la justicia digital. Esta transformación se basa en una visión clara que considera los derechos digitales como una extensión natural de los derechos humanos, en consonancia con los estándares internacionales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este marco sitúa a los jóvenes en el centro de la digitalización como el grupo más comprometido, afectado e influyente en la construcción de una sociedad digital justa e inclusiva. Entre las prácticas más exitosas en este sentido se encuentran las siguientes:
El Reino de Arabia Saudita ha lanzado varias plataformas de alta calidad, como Absher para la administración pública y Najiz para la administración judicial. Además, la plataforma de aprendizaje electrónico Madrasati fue elogiada este año por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos como una plataforma gratuita y abierta para todos, que promueve la igualdad de oportunidades educativas y los derechos digitales. Arabia Saudita también se ha asegurado de que todas sus plataformas gubernamentales cumplan con los estándares de accesibilidad para todas las personas, incluidos los jóvenes, las personas con discapacidad y las personas mayores, garantizando así una verdadera inclusión digital que no excluya a nadie.
Añadió: “En la era digital, la protección de datos y la privacidad se han convertido en parte integral del sistema de derechos humanos. La Ley de Protección de Datos Personales ha consagrado este principio mediante un marco jurídico integral que garantiza el derecho a la privacidad de las personas e impone obligaciones claras a los encargados del tratamiento de datos, de conformidad con los estándares internacionales de protección de la privacidad digital”. Explicó que, como resultado de estos esfuerzos, la infraestructura digital del Reino de Arabia Saudita se ha convertido en una de las más avanzadas del mundo, permitiendo a las personas y comunidades ejercer sus derechos y acceder a los servicios de forma justa y transparente. El Índice de Desarrollo del Gobierno Electrónico de las Naciones Unidas de 2024 confirmó este progreso, con el Reino de Arabia Saudita ascendiendo 25 puestos, situándose entre los países líderes del mundo y alcanzando el segundo puesto entre los países del G20 en el Índice de Desarrollo de las TIC de 2024. Además, la obtención del Premio al Servicio Público de las Naciones Unidas de 2022 por su plataforma "Tawakkalna" confirma el reconocimiento internacional del éxito de la experiencia saudí en el uso de la tecnología al servicio de la humanidad y la preservación de la dignidad humana, convirtiendo la transformación digital en un pilar fundamental para promover la justicia, la igualdad y los derechos humanos en la vida cotidiana.
Al concluir su participación, hizo un llamado a los interesados a beneficiarse de las mejores prácticas destinadas a promover los derechos de los jóvenes, incluida la información contenida en los informes Saudi Vision 2030, así como los informes nacionales presentados en el marco de los mecanismos internacionales de derechos humanos, debido a la rica y completa información que contienen sobre el marco legislativo e institucional y las prácticas aplicadas en el Reino, y su impacto tangible en la promoción y protección de los derechos humanos de todos los grupos, especialmente los jóvenes.
(se acabó)



