
Ankara (UNA/Anadolu) – El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, afirmó que el genocidio perpetrado por Israel contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza seguirá siendo una mancha negra en la historia de la humanidad, pero al mismo tiempo se ha convertido en un medio para despertar la conciencia global.
Así lo afirmó en el discurso que pronunció este lunes durante su participación en la inauguración de la XVI Conferencia de Embajadores de Turquía, que se celebró en uno de los hoteles de la capital, Ankara, bajo el lema “Política exterior para lograr la paz, la estabilidad y la prosperidad”.
Fidan señaló que Turquía era la voz de la conciencia mundial frente al genocidio cometido por Israel en Gaza.
Añadió: “La postura de principios que adoptamos desde el principio respecto a la cuestión palestina jugó un papel fundamental para alcanzar el acuerdo de alto el fuego”.
Subrayó que los esfuerzos de Turquía en este sentido han recibido una amplia respuesta internacional.
Añadió: “Si la solución de dos Estados se ha vuelto aceptable incluso en las capitales occidentales, se debe en gran medida a la postura de principios y persistente de nuestra diplomacia”.
Subrayó que lograr una paz duradera en Palestina llevará tiempo y afirmó que Ankara seguirá trabajando con paciencia y determinación para activar la visión de la solución de dos Estados.
El 10 de octubre comenzó la primera fase del acuerdo de alto el fuego entre Hamás e Israel, pero este último lo viola a diario, dejando cientos de muertos.
El genocidio que Israel inició el 8 de octubre de 2023 y continuó durante dos años dejó más de 70 palestinos muertos y más de 171 heridos, y causó una destrucción masiva que afectó al 90 por ciento de la infraestructura civil.
La situación en Siria
Durante su discurso, Fidan abordó la situación en Siria y señaló que el primer aniversario de la caída del régimen de Assad en Siria representa otro ejemplo de que la diplomacia turca se sitúa del lado correcto de la historia.
Subrayó que Turquía ha superado las pruebas más difíciles en la arena siria durante los últimos quince años y ha soportado el coste político y económico sin comprometer la dignidad humana.
Continuó: “Hemos afrontado períodos en los que nos dejaron solos y varios países entraron en cooperación táctica con organizaciones terroristas, pero no nos desviamos de nuestro camino”.
Afirmó que el 8 de diciembre de 2024 marca el nacimiento de un nuevo capítulo de esperanza para el pueblo sirio.
Fidan añadió: “Creemos que una Siria estable, libre de interferencias extranjeras, será una gran contribución positiva a nuestra región, y Turquía seguirá apoyando firmemente al hermano pueblo sirio”.
El 8 de diciembre de 2024, los rebeldes sirios lograron entrar en la capital, Damasco, declarando el derrocamiento del régimen de Bashar al-Assad (2000-2024), quien heredó el poder de su padre, Hafez (1970-2000).
– La guerra ruso-ucraniana
Hablando sobre la guerra ruso-ucraniana, Fidan dijo: “Desde el primer día de la guerra, nuestro principio fue claro: no hay ganadores en la guerra ni perdedores en una paz justa”.
Continuó: «Basados en esta convicción, fuimos el país que realizó intensos esfuerzos para poner fin a la guerra mediante negociaciones diplomáticas. Estambul aún mantiene su posición única como la única plataforma a través de la cual las partes pueden reunirse a nivel técnico y discutir las bases de la paz».
Fidan explicó que las reuniones de Estambul entre rusos y ucranianos son una clara prueba de la confianza depositada en la diplomacia turca.
Subrayó que Turquía está dispuesta a tomar todas las iniciativas, desempeñar un papel facilitador y restablecer la mesa de paz para poner fin a la guerra por medios diplomáticos.
Estambul albergó rondas de negociaciones directas entre Ucrania y Rusia en mayo, junio y julio de 2025, que dieron como resultado acuerdos sobre la liberación de miles de prisioneros de ambas partes.
Desde el 24 de febrero de 2022, Rusia lleva a cabo una ofensiva militar contra su vecina Ucrania, exigiendo que Kiev abandone su pertenencia a las entidades militares occidentales para poner fin a la ofensiva, que Kiev considera una “injerencia” en sus asuntos.



