Mascate (UNA/ONA) – La prioridad que se le da al medio ambiente y a los recursos naturales en la “Visión de Omán 2040” busca crear ecosistemas eficaces, equilibrados y resilientes para proteger el medio ambiente y mantener sus recursos naturales en apoyo de la economía nacional.
La prioridad consiste en lograr un equilibrio entre las exigencias ambientales, económicas y sociales, y trabajar de acuerdo con los principios del desarrollo sostenible, además de proporcionar entornos de alta calidad y libres de contaminación, mejorar la seguridad alimentaria e hídrica basándose en recursos renovables y tecnologías avanzadas, y aprovechar al máximo la ubicación estratégica y la biodiversidad del Sultanato de Omán.
La importancia de esta prioridad radica en su conexión directa con el eje economía-desarrollo, al garantizar la sostenibilidad de los recursos naturales. Asimismo, representa el principal motor de economías emergentes como la economía verde y circular, además de su papel en el apoyo a las prioridades del eje humano-social.
La prioridad se centra en tres indicadores clave: el Índice del Agua de Omán, el porcentaje de consumo de energía renovable respecto al consumo total de energía y el Índice de Desempeño Ambiental.
El último índice, en su lectura más reciente, mostró una mejora de 6 puestos en comparación con los resultados de la versión anterior de 2024, ya que el Sultanato de Omán se clasificó en el puesto 49 a nivel mundial de entre 180 países, después de haber ocupado el puesto 55 a nivel mundial.
También alcanzó posiciones destacadas a nivel regional y árabe, obteniendo el tercer lugar entre los países de Oriente Medio, el segundo lugar en el mundo árabe y el segundo lugar entre los países del Consejo de Cooperación del Golfo.
En los subíndices de desempeño ambiental global, el Sultanato de Omán ocupó el primer lugar en la gestión sostenible de residuos sólidos, el índice de combustibles domésticos limpios, el índice de tendencias de emisiones de dióxido de azufre, el índice de hábitats de especies y la pesca de arrastre en aguas abiertas, y el noveno lugar en el índice de protección del medio ambiente marino.
En este índice, el Sultanato de Omán aspira a estar entre los 40 primeros países para 2030 y a alcanzar la lista de los 20 primeros en 2040, con una ambición que refleja su compromiso con la mejora de la situación medioambiental, la preservación de los recursos naturales y la protección de los seres humanos.
Este progreso es el resultado de los diligentes esfuerzos nacionales realizados en los últimos años por la Autoridad de Medio Ambiente y los organismos e instituciones relacionados, donde se formaron un comité directivo y equipos técnicos a partir de las entidades relacionadas con el índice, además de un equipo especializado para brindar apoyo y garantizar la calidad y la exhaustividad de la información y los datos, e identificar las iniciativas y los proyectos que deben implementarse para garantizar el progreso continuo del índice.
El trabajo no se limitó al ámbito nacional, sino que se extendió a la creación de alianzas internacionales con las entidades responsables del índice y las instituciones globales que emiten los datos y la información aprobados en él. Esta comunicación contribuyó a dar seguimiento directo a las actualizaciones de las metodologías, verificar los datos publicados y abordar cualquier deficiencia u observación que pudiera afectar la evaluación del Sultanato de Omán.
Este progreso es el resultado de las políticas nacionales implementadas por el Sultanato de Omán en las áreas de acción climática, gestión sostenible de los recursos naturales, conservación de la biodiversidad y mejora de la calidad del aire, además de la expansión de proyectos de energías renovables, la promoción de la economía circular y la aplicación de iniciativas que apoyan la sostenibilidad ambiental, en línea con los objetivos de la visión "Omán 2040".
Entre las iniciativas más destacadas para mejorar el desempeño del Sultanato de Omán en el índice se encuentra la expansión de las redes de monitoreo de la calidad del aire, con la instalación de 70 estaciones en diversas regiones del país durante el año 2025. El Sultanato de Omán también lideró la tendencia mundial de separar las partículas de polvo de las partículas de dióxido de carbono industrial al medir la calidad del aire, distinguiendo así entre el impacto natural y el industrial. Esto se reflejó positivamente en los resultados del índice, lo que permitió al Sultanato de Omán alcanzar el primer lugar a nivel mundial en la reducción de emisiones de dióxido de azufre.
El Sultanato de Omán también ha desarrollado sistemas de gestión de residuos y economía circular, centrándose en la gestión de recursos para garantizar la sostenibilidad y crear valor añadido.
Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la puesta en marcha de la segunda fase de la planta de tratamiento de residuos industriales, la identificación y medición de las fuentes de dióxido de carbono en colaboración con las autoridades pertinentes, además del proyecto de máquinas expendedoras inversas que facilitó las operaciones de clasificación de residuos y contribuyó a concienciar sobre prácticas medioambientales sostenibles, así como la creación de alianzas estratégicas con las autoridades pertinentes y los líderes de la industria para producir materiales plásticos reciclados.
En el sector de la economía circular, se está desarrollando un proyecto de valorización energética de residuos que procesa aproximadamente 3000 toneladas de residuos sólidos urbanos al día y genera entre 75 y 100 megavatios de electricidad. Esto reducirá significativamente la dependencia de los vertederos para 2030, mejorará la eficiencia de los recursos y apoyará la transición hacia una economía circular más sostenible. Además, contribuirá a fortalecer el sistema de energías renovables y a reforzar los objetivos nacionales de sostenibilidad ambiental y energía limpia. Esta política ha propiciado avances significativos en la gestión de residuos, aumentando las tasas de reciclaje de aproximadamente el 11 % a más del 100 %, alcanzando una tasa de reciclaje del 40 % para los residuos sólidos.
En el sector de los hábitats y la biodiversidad, el Sultanato de Omán continúa sus esfuerzos por reproducir y liberar especies en peligro de extinción, ya que varias de ellas han sido retiradas de las listas verdes y rojas y relegadas a categorías menos amenazadas, además de implementar un proyecto nacional para monitorear y verificar la cantidad de especies presentes en diversos hábitats naturales del Sultanato de Omán.
En el ámbito de la mitigación de los efectos del cambio climático, el Sultanato de Omán continúa su camino hacia el logro de la neutralidad de carbono para 2050, mediante diversas iniciativas destinadas a reducir las emisiones en un 33 por ciento para ese año. Junto con la entrada en vigor de la legislación ambiental y la expansión de la transformación digital de los servicios ambientales, estos esfuerzos integrados han contribuido a mejorar el desempeño ambiental nacional.
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