
Ramallah (UNA/WAFA) - La Comisión Palestina de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos informó en su informe publicado hoy martes que la prisión de Ofer está experimentando un grave deterioro de la salud y las condiciones de vida de los presos, señalando diversas violaciones, como negligencia médica, malos tratos y reiteradas redadas en las secciones. Estas prácticas incluyen a presos adultos, además de un cachorro, entre los casos documentados.
El abogado de la Comisión declaró que el menor de edad, Nizar Khaled Assi (17 años), de la localidad de Beit Liqya/Ramallah, fue arrestado el 7 de abril de 2025 tras recibir dos disparos en la cabeza durante los enfrentamientos en su localidad. Los soldados impidieron que los paramédicos palestinos le brindaran atención médica. Posteriormente fue trasladado a un hospital y luego a la prisión de Ofer, donde lleva ocho meses detenido sin cargos.
Assi sufre una pérdida auditiva casi total y necesita audífonos; sin embargo, uno de ellos está roto y la administración penitenciaria se niega a repararlo o reemplazarlo, proporcionándole únicamente pilas para el otro. También contrajo sarna, prevalente en el pabellón 25, sin que los infectados fueran puestos en cuarentena ni recibieran el tratamiento adecuado, después de que la administración dejara de suministrarles ungüentos medicados.
Assi destacó que los cachorros son sometidos al mismo trato que los presos adultos, incluyendo agresiones, allanamientos, alimentación de mala calidad y en cantidades insuficientes.
En este contexto, el preso Amr Muhammad Siyara padece infecciones renales y urinarias, además de sinusitis, lo que le causa fuertes dolores de cabeza y constantes cefaleas, sin recibir tratamiento a pesar de sus reiteradas solicitudes. Ha perdido una cantidad considerable de peso desde su arresto el 10 de junio de 2025.
El informe señaló redadas casi diarias en las secciones y explicó que una fuerza especial allanó la Sección 12 hace dos semanas, la registró completamente, confiscó las pertenencias de los prisioneros, les impuso castigos colectivos e hirió a varios de ellos con balas de goma.
El preso Muhammad Na'im Badr, de 24 años y originario de la ciudad de Beit Duqqu/Jerusalén, detenido desde el 25 de junio de 2024, también se queja de un fuerte dolor de muelas que le impide dormir, sin recibir el tratamiento necesario. Ha perdido más de 40 kilos durante su detención.
En el mismo contexto, el abogado de la Comisión visitó a dos presos y describió su condición como estable. Se trata de Muhammad Ahmad Muhammad Zaid (25 años), del campamento de Al-Jalazoun, detenido desde el 29/07/2025, y Youssef Ahmad Mutair (18 años), detenido desde el 05/09/2025.
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